Parece mentira que algo tan sencillo como las bebidas naturales se pueda complicar.

Zumo, néctar, licuado, batido, smoothie, jugo…

¡Si no eres una experta te puedes llegar a perder!

Así que vamos al lío y veamos el significado de cada término y las principales diferencias entre ellos.

¿Cuáles son las diferencias entre zumo, batido, licuado, néctar, jugo y smoothie?

La diferencia se refiere a cómo se manipulan las frutas y las verduras que componen la bebida.

En los batidos y smoothies la fruta y la verdura se baten en una batidora para que la bebida resultante contenga toda la pulpa y los nutrientes y, como veremos más adelante, toda la fibra.

En los zumos y jugos la fruta se exprime con un exprimidor o, en casos más raros, se manipula con procesos de presión o destilación (jugos).

Los licuados se obtienen procesando la fruta y la verdura en una licuadora, para obtener un jugo puro, privado de la pulpa y de la fibra.

El néctar no es, en principio, una bebida del todo natural ya que se compone de un 50% de frutas y otro 50% de azúcar y otros aditivos.

Estas son las principales diferencias en la manipulación de nuestras bebidas naturales, pero no son las únicas ni tampoco las más importantes.

La forma de tratar las frutas y las verduras de nuestras bebidas tiene una importancia fundamental en los efectos que estas tienen para nuestro organismo y para nuestra salud.

Si tienes la paciencia de seguir leyendo explicaré por qué no es lo mismo un zumo que un batido para tu bienestar.


Todo es cuestión de azúcar.

Cuando elegimos un tipo de bebida natural sobre otro también estamos decidiendo descartar o incluir  algunos nutrientes de los vegetales.

Esta decisión tiene mucha importancia para nuestra salud, ya que cuando descartamos la pulpa, como en el caso de los licuados, estamos privando nuestra bebida de las fibras.

Las fibras son fundamentales no solamente por su importante función de favorecer el tránsito intestinal, sino porque dificultan la absorción de los azúcares por parte del intestino.

La absorción más lenta del azúcar hace que sus niveles en la sangre no se disparen.

El control de los niveles de glucosa es importante para todo el mundo, diabéticos o no, y es un factor que queremos tener en cuenta si estamos intentando perder peso.

Aunque te pueda resultar un alarmismo exagerado, en algunos casos los zumos de algunas frutas muy dulces pueden llegar a tener una cantidad de azúcares más alta que un refresco.

Está claro que cuando hablamos de azúcar de la fruta no estamos hablando del azúcar blanco súper procesado sino de un complejo de azúcares naturales infinitamente menos perjudiciales para nuestro organismo.

A pesar de esto es importante que conozcamos a fondo lo que estamos tomando, y más si lo hacemos por un deseo de llevar una vida más sana.

Veamos ahora qué es exactamente cada tipo de bebida natural.

El zumo

zumos y licuados

El zumo, ya sea de frutas o verde, es probablemente la bebida más conocida y más consumida en el mundo.

El ejemplo que te viene a la mente es seguramente el zumo de naranja, un clásico en casi todas los desayunos del mundo.

Como sabrás, para preparar un zumo solo hay que exprimir la fruta (en algunos casos la verdura) con un exprimidor.

El filtro del exprimidor separa el jugo, o sea, la parte líquida de la fruta, de la pulpa (la parte sólida).

En el zumo hay una pérdida importante de fibras, aunque una pequeña cantidad sí estará presente en la bebida.

Al quitar la pulpa también estamos renunciando a parte de las vitaminas y de los demás minerales y nutrientes de la fruta.

No hay que alarmarse y empezar a ver los zumos como el mal absoluto: no te olvides de que estamos hablando de frutas y verduras naturales que siempre te aportarán un plus de salud.

En muchos casos los médicos y nutricionistas son los que añaden los zumos a las dietas por su aporte vitamínico y por su facilidad de digestión.

Todo es aprender a hacer las cosas con conciencia y un poco de sentido común.


 👉  Un ejemplo de zumo natural muy saludable y apreciado es el zumo de arándanos, un verdadero elixir para tu organismo.

¡Más fibras para tu zumo!

Dicho lo dicho solo me queda decir….¡qué hay truco!

¿Te gusta tu zumito por la mañana y no quiere renunciar a él?

Pues haz tu zumo normalmente, como todos los días, y luego vierte la pulpa que queda atrapada en el filtro del exprimidor en el vaso.

¡Así de simple!

La consistencia no cambia muchísimo y puedes añadir un poco de agua. Al volver a tener la pulpa, puedes diluirlo sin miedo ya que la pulpa mantendrá más el sabor de la fruta.

Ya verás que tu zumo no cambiará ni el sabor ni la consistencia. Solo tendrás el plus de pulpa, que podrás comer con mucho gusto junto a tu zumito.

De esta forma, recuperas casi toda la fibra (una parte siempre se va al cambiar el estado de la fruta de solido a líquido) y las vitaminas, minerales y nutrientes contenidos en la pulpa.

Este pequeño truco que acabo de enseñarte es lo que hacía mi madre cuando yo era pequeño. Solo puedo decirte que cuando de niño iba a  un bar y me tomaba un zumo “no enriquecido con su propia pulpa” siempre me quejaba de que no sabía a nada.

Pruébalo en tu casa y si te gusta deja un comentario al final del post.

El batido.


Es otra de las bebidas naturales más apreciadas, debido a la facilidad de preparación.

Para hacer un batido necesitamos una batidora.

En un batido utilizaremos las frutas y las verdura enteras, sin descartar nada. En el caso de frutas con piel comestible (como por ejemplo las manzanas) podemos colocar la fruta sin pelar, para aprovechar al máximo de sus nutrientes (a menudo la piel es una fuente importante de fibras).

Ya te habrás dado cuenta, después de leer los párrafos anteriores, de que en los batidos estamos utilizando vegetales enteros, sin renunciar a su contenido de fibras y de nutrientes.

Al llevar la fruta entera el batido es más lento de digerir que el zumo o el jugo.

Una de las características de esta bebida es que, al quedarse un poco espesa, se suele diluir con algún líquido, ya sea agua o leche.

Por esta razón el batido se puede transformar en un alimento completo, que puede sustituir una comida de forma saludable y sabrosa.

Si aprendemos a elegir el tipo de leche más adecuado (leche de vaca, de almendras, de avena, de arroz) para nuestras necesidades, podemos convertir el batido en un aliado de nuestro bienestar.


 👉  Un batido que seguramente conoces o has probado en alguna ocasión es el batido de plátano y fresas. Una delicia para adultos y niños.

¿Y aquí no hay truco?

Igual para los batidos no tengo truco, pero tengo un “¿Sabías que?”, que me encantan.

Por lo tanto…

… ¿Sabías que la leche de almendras es una de las más bajas en calorías?

Así es: la leche más dulce y que suele gustar mucho a los niños es también una de las más saludables y ligeras.

El licuado.

smoothie, vegetales y limon

Otra vez, me siento un poco estúpido al escribirlo, pero para preparar un licuado necesitas una…¡licuadora!


Diferencia entre licuadora y batidora

La diferencia entre licuadora y batidora es que la licuadora extrae el jugo de los vegetales, separando totalmente la pulpa, mientras que la batidora no separa líquido y pulpa.

Por lo tanto, el licuado es un líquido “puro”, sin presencia de elementos sólidos.

Al tomar un licuado nuestro cuerpo aprovecha los nutrientes presentes en el jugo de forma casi instantánea, sobre todo los azúcares.

Al licuar la fruta y la verdura estamos dejando atrás las fibras y también una parte importante de las vitaminas y de los nutrientes.

Naturalmente hay muchas situaciones en las que se prefiere el licuado por su rapidez de absorción, como en el caso de los deportistas. En otras ocasiones los licuados sirven por su fácil digestibilidad, en caso de enfermedades o trastornos de la digestión.

En este caso no sirve el truco de volver a colocar la pulpa en el vaso, ya que no tendría sentido licuar para volver a juntar la pulpa con su líquido.

 👉  Aunque se conozcan más como «zumos», normalmente las bebidas que contienen zanahorias son en realidad licuados.

El jugo.

A pesar de que muchos autores consideran el jugo como sinónimo de zumo, creo que hay un ligero matiz de diferencia entre los dos.

El jugo es un zumo que no se ha exprimido con el exprimidor.

Se puede considerar jugo el líquido que sale al presionar (como cuando exprimimos los limones con la mano) o raspar (como con el Aloe Vera) los vegetales.

Como he dicho, solo se trata de un matiz. Los efectos para tu organismo son los mismos que el zumo.

Un ejemplo clásico es el jugo de Aloe Vera, unas de las bebidas más saludables de todo el mundillo de las bebidas naturales.

El smoothie

Entiendo que a mucha gente le cuesta pillar la diferencia entre un batido y un smoothie.

El smoothie es básicamente un batido al que se añade un ingrediente (o más de uno) congelado.

Así, sin más.

Si a un batido le añades fresas congeladas, helado, leche congelada o cualquier cosa que saques del refrigerador ya se pasa a llamar smoothie.

Desde todos los demás puntos de vista el batido y el smoothie son la misma cosa.

Un pequeño consejo: cuando preparamos nuestros smoothies nos volvemos muy creativos pero a veces olvidamos la razón por la que buscamos bebidas naturales.

No hay nada malo en darse un capricho de vez en cuando, añadiendo helado o algo de chocolate a nuestro smoothie.

Pero muchas veces la creatividad en la cocina hace que perdamos un poco el control sobre los ingredientes que añadimos y de repente nos encontramos con que una bebida sana se ha transformado en una bomba calórica.

El néctar.

Ya se ha dicho antes que el néctar no se puede incluir en las bebidas naturales, ya que se compone por el 50% de frutas y por el otro 50% de azúcar y otros aditivos.

Espero que esta pequeña guía sobre las diferentes bebidas naturales te haya gustado.

¡Deja un comentario aquí abajo para formar parte y apoyar el club de los zumos!

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