Los encurtidos fermentados de brócolis, calabacines y pimientos son una receta fácil de preparar y que te sorprenderá por los matices de sabores únicos y deliciosos. Es una forma fantástica de aprovechar a la vez de las propiedades de las verduras crudas y de los beneficios que aporta la fermentación. Es una receta personal, que puedes modificar para adaptar a tu gusto y usar en ensaladas, tapas o en tus platos favoritos. 

Mis pickles fermentados favoritos

Ayer decidí volver a hacer una de mis recetas favoritas de pickles, los encurtidos de toda la vida. Hacía mucho que no la hacía y no puedo esperar a comer mis pickles favoritos, cuando se acabe el proceso de fermentación.

Es una receta muy personal, con una combinación de vegetales y especias que, gracias al proceso de fermentación, adquieren un sabor muy especial e intenso. 

Primero tengo que confesarte que este tipo de recetas de fermentados es la única forma que tengo para comer brócoli. Formo parte de ese grupo de personas a las que los brócolis nos dan bastante repulsión, pero después de la fermentación con otros vegetales y con especias puedo comerlos sin problemas y hasta con gusto. ¡Las maravillas de la fermentación!

Siempre que experimento con una nueva receta de verduras fermentadas me apunto los ingredientes y las cantidades exactas. Lo hago porque la fermentación provoca una alteración importante de los sabores. En ocasiones el resultado final es decepcionante o el sabor se vuelve demasiado intenso y desagradable. Pero, en otras ocasiones puedes dar con la receta perfecta que te acompaña por toda tu vida.

 Es el caso de los encurtidos fermentados de brócolis, calabacines y pimientos. Cuando los preparé por primera vez no tenía idea de lo rica que se iba a quedar esa receta experimental (la verdad es que no se trata ni de un experimento: muchas veces lo que hago es meter ingredientes al azar).

La preparación es muy sencilla y no precisa de conocimientos de cocina.

Receta de encurtidos fermentados de brócolis, calabacines y pimientos.

Ingredientes:

  • 1 Brócoli
  • 1 Calabacín
  • 1 Pimiento Rojo
  • 1 Pimiento Amarillo
  • 1 Pepino
  • 1/2 Puerro
  • 1/2 Cebolla
  • 4 o 5 dientes de ajo
  • Romero fresco o en polvo, al gusto
  • Orégano en polvo, al gusto
  • Clavos de olor, al gusto

Para la salmuera: 

  • 3 cucharadas de sal en 1 litro de agua

Preparación:

  • Lava y corta todas las verduras en cachos
  • El tamaño de los cachos depende del gusto personal
  • Coloca todos los ingredientes en un bol y mézclalos bien
  • Coloca todo en un tarro de 1 litro y medio o de 2 litros
  • Añade la salmuera hasta que cubra toda la verdura en el tarro

Es importante que la verdura se quede totalmente cubierta por la salmuera. 

Para asegurarte que la verdura siempre esté sumergida en la salmuera:

Pon un poco de agua en una bolsita de plástico para alimentación. Ciérrala bien y colócala en la parte superior del tarro, para que su peso no deje flotar la verdura por arriba de la salmuera.

Cuidado con las hierbas:

Si es la primera vez que haces verdura fermentada, te aconsejo que pongas una cantidad menor de hierbas (romero, orégano y clavos) y también de ajos (solo pon un par de dientes).

Los sabores tienden a volverse más fuertes e intensos con la fermentación y lo mejor es ir aprendiendo poco a poco, experimentando hasta encontrar el punto perfecto para tu gusto.

Te invito a no tomar esta receta al pie de la letra. Como todo las preparaciones de verduras fermentadas, lo importante es buscar el equilibrio de sabores que más se ajusta a tu gusto. A mí me vuelve loco el sabor del orégano en los fermentados de verduras así que siempre me paso un poco con esa hierba. También me encantan los clavos de olor, pero a mi pareja no le gustan nada así que solo los uso en los tarros que me voy a comer solito. Ten en cuenta que los sabores se dilatan mucho con la fermentación y pueden llegar a ser desagradables. Todo es experimentar y ajustar.

El consejo, lo repito, es de moderar al máximo el uso de las especias y hierbas al principio. Poco a poco aprenderás como cada hierba, especia o vegetal reacciona a la fermentación y si el resultado es más o menos bueno para tu paladar.

Cómo comer las verduras fermentadas

En general a mí me gusta comer las verduras fermentadas crudas. Quiero aprovechar de su sabor y de sus beneficios sin alterarlos con la cocción. Pero tú las puedes comer cocinadas o como te apetezca.

Las verduras fermentadas son espectaculares en las ensaladas, ya que aportan su sabor intenso y ligeramente ácido.

También se pueden comer como tapas o como bruschettas, con un poco de tomate y un chorrito de aceite. 

Las puedes usar para acompañar cualquier plato de carne o pescado: siempre añadirán un toque especial a tus comidas.

Como buen italiano podría sugerirte mil formas de usar tus verduras fermentadas en las pizzas, pero con los fermentados lo mejor es hacer pruebas y aprovechar cada plato para agregar un poco de nuestros encurtidos.

Aunque solo sea una pequeña porción, estarás disfrutando de los beneficios de la fermentación para tu sistema digestivo e inmunitario.

Los encurtidos fermentados de brócolis, calabacines y pimientos, como todas las verduras fermentadas, te ayudarán a enriquecer la flora intestinal además de aportar muchos beneficios a tu organismo. 

Poco a poco iré añadiendo más recetas a esta sección ya que los fermentados son una de mis grandes pasiones.

Espero que los encurtidos fermentados de brócolis, calabacines y pimientos te gusten tanto como a mí y que puedas disfrutar de esta nueva forma de comer vegetales crudos.

🎓 En este artículo del blog aprende a fermentar las verduras paso a paso.


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