El Mindful Eating es una filosofía de vida, una forma de vivir escuchando tu cuerpo y aprendiendo a tener un control completo sobre tu mente. Aprende a relacionarte con la comida de una forma nueva, consciente y sin agobios.

Nos ha pasado a todos de ver a una persona que come todo lo que desea sin que llegue a aumentar ni un kilo. Tú, al contrario, te dispones a comer comidas sanas, sin condimentos y le dices “Adiós” a los carbohidratos y los aceites y, sorpresa, no adelgazas. Te ves obligada u obligado a hacer dietas y ejercicios matadores, incluso privarte de ciertos gustos para poder adelgazar, pero parece que nada funciona para ti.

¿Qué hacer entonces?

Posiblemente ya has escuchado una nueva alternativa circulando por la web: El Mindful Eating. Igual estás decidida a hacerlo hasta lograr el objetivo deseado o bien estás tan desilusionado que no quieres perder otra vez tu tiempo. Pero independientemente de la posición en la que estés, tienes que saber que esta forma de alimentación no es una “técnica” ni mucho menos es una dieta o un remedio casero.

Se trata de una manera de comprender los alimentos y el bien que pueden ofrecerte en cuanto a salud, mente y cuerpo.

¿Tiendes a comer cuándo estás estresada o triste? ¿Comes aun cuando no tienes hambre? Entonces es probable que eso esté provocando el aumento de peso, sumado a algunas costumbres alimenticias que, a la larga, son los factores que alejarán la meta de tu peso ideal. Así que si deseas aprender de esta interesante forma de comer sano toma papel y lápiz y pongámonos en forma en un dos por tres.

¿En qué consiste el Mindful Eating o la alimentación consistente?

Lo que debemos entender primeramente es en que se basa la alimentación consistente. No es más que tratar de poner atención a las señales de nuestro cuerpo: sus mensajes y las emociones. Ahora bien, esto suena fácil, pero no le quita lo complicado al asunto.

¿Cómo podemos saber cuándo tenemos hambre y cuando sufrimos de ansiedad, estrés, depresión o simplemente unas ganas irrefrenables de comer?

La Dra. María Elena Ledesma, una nutricionista y especialista del mindfullness, nos dice que el cuerpo emite señales al cerebro cuando se comienza a sentir la necesidad de comer para poder sobrevivir. El hambre de toda la vida, vamos.

Pero, en momentos críticos donde nos encontramos sometidos a estrés, tristeza y desanimo, es el cerebro quien emite las señales al cuerpo. Le da la sensación de un “hambre existencial”. Seguramente habrás visto a alguien estar esta triste y comerse un bote de helado entero? Pues eso es una reacción producto del cerebro, creando la necesidad de comer para poder sobrellevar la depresión.

Pero este tipo de hambre no se limita a los pensamientos depresivos o los momentos de alto estrés. Pues, durante una velada tranquila viendo la tele tendrás la necesidad de comer todos los dulces y frituras que se encuentren en tu cocina. Es tu cerebro que emite señales inequívocas de que debes comer más y más para poder “aguantar” hasta el momento de una de las tres comidas. Así que esto puede pasar en todo momento y debes aprender a analizar la situación: ¿Estoy comiendo por placer o por necesidad?

Aprender a escuchar tu propio cuerpo

El Mindful Eating consiste, ahora sí, en entender la necesidad de comer únicamente en los momentos que sean necesarios: comer para vivir. Se trata de entender que podemos comer lo que deseamos, pero en cantidades que calmen nuestra hambre. Suena supersencillo ¿no crees? Y lo mejor es que no tienes que privarte de los gustos: puedes comer galletas, dulces, salados. Puedes comer de todo, pero con las cantidades necesarias para que nuestro organismo funcione bien. Y sobre todo con la consciencia de lo que estás comiendo y porque.

Pero… ¿Cómo puedo lograr canalizar el estrés para no comer en esos momentos de desespero?

Factores que pueden afectar nuestra alimentación y que solo la alimentación constante puede ayudar

Una de las razones por las que engordamos, según muchos expertos, es porque intentamos canalizar el mal humor, el estrés y los momentos difíciles a través de la comida.

El ser humano vive rodeado de múltiples factores que nos someten a distintos estados de ánimo y afectan nuestro estado emocional. Noticias, vida personal agitada, trabajo demandante, poco tiempo libre, universidad, tarea, círculos sociales, y la lista continua. La comida se vuelve una forma de poder distraer la mente y sirve para rellenar un vacío existencial. Pero lo que realmente nos ayuda a mejorar es hacernos la siguiente pregunta clave: ¿Mi hambre es emocional o real?

También es un factor muy común la costumbre de comer en ciertas horas establecidas, aun cuando no tengamos hambre.

Así que lo principal que tienes que hacer es: Relajarte, respirar hondo y aléjate de todos esos catalizadores dañinos mientras intentas cuestionar tu hambre, si es emocional comenzará a disiparse, si logras mentalizarte.

¿Cómo puedo implementar la alimentación constante en mi vida diaria?

Como ya sabes la alimentación constante no es más que una disciplina que se tiene que aprender, no imponer.

A continuación te sugiero unos pasos que puedes seguir para que puedas implementar el Mindful Eating en tu estilo de vida.

Haz meditación:

El primer paso es aprender a hacer ejercicios mentales para el control del estrés. Hacer ejercicios de respiración en los momentos de ansiedad, practicar yoga, realizar o dibujar mándalas o cualquier actividad que ayude tu mente a calmarse y recuperar el control completo.

Bebe agua como nutria:

El agua es la bebida más importante y al tomarla durante y después de comer te ayudará a mejorar la digestión. Se recomienda un vaso antes de cada comida.

Muchos estudios apuntan a que el agua ayuda a rebajar los niveles de ansiedad, lo que hace aún más importante aprender a beber agua natural.

Cuando el hambre ataca:

Cuando sientas el irreprimible sentimiento de tener que comer todo lo que se te cruce por tu camino es momento de mentalizarte y tener una charla con tu mente. Puedes tratarla de tú o de usted y hablarle con tranquilidad hasta que sientas que el hambre comienza a disiparse. En caso de que no funcione, tienes que dedicarte a leer, escribir o hacer otras actividades pero que ayude a la mente a distraerse. Te puede resultar difícil de creer, pero apagar las primeras señales de hambre es fácil y no requiere grandes esfuerzos.

Comer pero a pequeñas cantidades

La alimentación constante destaca por ser una “dieta” que te permite comer absolutamente todo sin prohibiciones de ningún tipo. Pero todo lo que se va a consumir tiene que ser en cantidades pequeñas o suficientes para que puedas saciar el hambre.

Busca tranquilidad a la hora de comer:

Cuando vayas a comer es importante que el lugar donde vas a consumir tus alimentos sea un sitio libre de elementos distractores. Deja a un lado el móvil, la computadora o la televisión. Céntrate la compañía de una persona o personas agradables, o en ti mismo en caso de que comas solo. Eso ayudara a que aprendas a apreciar los alimentos y a sentir los sabores de tu comida. Disfruta del placer de la comida, una pausa en tu vida frenética, un momento para ti y para las personas que aprecias.

Siempre di “NO”:

Hay momentos inevitables en que te ves envuelto en una situación incómoda, cuando vamos a comer con unos amigos o visitamos una casa donde nos ofrecen comida, o cuando simplemente te sientas a la mesa a degustar la comida sin ganas, sin hambre, simplemente para cumplir el horario. No temas en decir “NO” y comer lo estrictamente necesario en los momentos en que tu sistema te lo exija, porque de lo contrario seguirás comiendo por obligación y sin armonía con tu cuerpo.

¿En que nos puede beneficiar o afectar el Mindful Eating?

La alimentación consistente es una forma benéfica de comprender el cuerpo en todas sus funciones y cualidades. Aprender lo que necesita tu organismo te permite mantenerte en contacto con él. Podrás entender las señales que emite y saber cuáles son las del hambre verdadera. Te sentirás en control de tu propio cuerpo y aumentará tu autoestima, al ver que comienzas a bajar de peso sin necesidad de tener que someterte a rigurosas dietas ¿dietas sin azúcar o calorías? ¡Ya no más!

  También beneficia en la manera en que podemos ver y comprender la vida por medio de lo necesario, teniendo un control mental pleno sobre las sensaciones relacionadas con la comida. Sí, es cierto que hay situaciones que se salen de control y nos volvemos locos, pero esa es la prueba que necesitamos superar día a día para alcanzar la paz interior de todas las situaciones posibles, de tal forma que serás imperturbable en la mayoría de ellos. 

Otro de los beneficios y que no está de más tomar en cuenta, es que esta práctica de comer saludable y sin agobios puede aplicarse a todas las personas del mundo: niños, niñas, adolescentes y adultos. Dado que es una forma de reeducarnos para comer, no existe riesgo de que pueda afectar la salud de cada una de las edades, sino al contrario. Tanto los pequeños como los grandes pueden aprender a ser autosuficientes y responsables con su alimentación, saber cuáles son sus límites y, por supuesto, aprender sobre la importancia de vivir en armonía con la comida.

El Mindful Eating puede tener ligeras complicaciones en cuanto a pacientes con problemas alimenticios como lo es en el caso de las personas anoréxicas. Si bien se ha establecido que es efectivo con pacientes con trastornos alimenticios, con las personas que padecen de anorexia se requiere un chequeo y evaluación aparte con el experto antes de instruirlas en esta práctica, dado que los resultados pueden ser fatales si ya está acostumbrada a comer mucho menos que la medida.

Algunas consideraciones sobre la alimentación consistente

  • Practica la meditación.
  • Intenta llevar tu vida en un orden y organizarla de tal manera que todo pueda quedar perfecto antes situaciones de crisis. 
  • No dejes de adoptar todo tipo de práctica de actividad Mindfullness (pintar mándalas, leer, escribir, ver películas que te produzcan placer y sentimientos positivos, adelantar tus trabajos o sobrellevarlos con lentitud pero nunca sin cansarte o agobiarte, etc.)
  • No te agobies o molestes si no logras lo que quieres en el tiempo deseado. Tomate tu tiempo y deja que todo fluya. En caso de que sientas que no logras resultados notables pasado ya un tiempo considerable, entonces debes acudir con un nutricionista y averiguar mejor lo que sucede en tu cuerpo.
  • Debes dejar de lado tu miedo a las comidas por el simple hecho de que puedan hacerte engordar.

Y hasta aquí damos por terminada nuestra entrada del día sobre la tendencia del Mindful Eating y como adelgazar sin tener que hacer dietas horribles, o beber los remedios químicos que se venden por milagrosos.

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