Photo by Priscilla Du Preez on Unsplash

Por Zenaida Valerón

¿Te has cuestionado en algún momento de tu vida si existe coherencia entre lo que eres y cómo vistes? Quizás habrás oído hablar de la moda consciente pero no sepas de qué va muy bien, o es la primera vez que lo lees y quieres saber en qué consiste.

Estoy segura de que si sigues este blog es porque de alguna manera tu interés por tu alimentación va más allá. Eres consciente de lo que consumes y te preocupas por la manera de obtención y su procedencia, además de su precio. 

Suele ser habitual que las personas que toman consciencia en algún área de su modo de vida lo extrapolen a todas, lo que se conoce como una persona consciente.  

Pues bien, la moda consciente tiene curiosidad por saber todo lo que conlleva la creación de una prenda, desde su diseño (ya sea propio o inspirado en otras firmas), dónde, quién y en qué condiciones de producción se ha realizado, su composición y su impacto medioambiental, antes, durante y luego ya en nuestras casas.

El armario de la autoestima: la moda consciente

Tener un armario consciente, significa que de alguna manera  nos preocupamos por no dañar (o dañar lo menos posible) a nadie ni nada a nuestro alrededor, por culpa de una decisión de compra, dentro de lo que nos puede permitir nuestro nivel adquisitivo, pero para eso está la información de cómo hacer el menor daño en el peor de los casos.

La seguridad en una misma, la autoestima y el autoconocimiento son fundamentales para su creación. Una persona debe conocerse al cien por cien, para saber lo que le sienta bien y lo que no, más allá de una simple tendencia que dicta la moda, porque nos puede gustar mucho, pero no ser víctimas de esta. Teniendo claro siempre que la prota eres tú y lo que lleves tiene que hablar más de ti que de la prenda de temporada.

Un armario consciente se nutre de la calidad más que la cantidad y perdurará en tu armario el tiempo que tú decidas. Y llegado el momento de retirarla, hacerlo de manera responsable sabiendo donde llevarla para causar el menor impacto.

Y, ¿el primer paso para conseguirlo? La toma de consciencia. 

No me refiero a tirar todo lo que tengas porque ha sido adquirido de manera inconsciente, para volver a hacerlo de manera consciente, grave error. Lo importante, es tener la información que antes ni intuíamos, independientemente de que empecemos a hacer cambios inmediatamente en nuestros hábitos de consumo.

No somos maléficas, y en ningún momento pensamos que por comprar cualquier artículo, en este caso de moda, estábamos “perjudicando” a alguien o algo. Cuando hablo de “perjudicar”, lo hago en el sentido de apoyar ciertos sistemas de trabajo insanos que tras su gran demanda hemos sobrealimentado.

Seguíamos una corriente ciega de consumismo descontrolado, que no dejaba tiempo a reflexionar sobre la razón del precio de nuestro capricho, enorgulleciéndonos de nuestra adquisición.

El consumismo y la moda consciente

Una vez que vamos entendiendo como funciona el mundo consumista y los efectos colaterales que trae, la percepción de las cosas cambia. Empezamos a prestar más atención, leyendo las etiquetas de la ropa que compramos, tanto su composición como de dónde viene. Existen muchos documentales que hablan de las condiciones de trabajo de las personas que hacen la ropa de la mayoría de firmas low cost para hacernos una idea.

Esta información, vibra más o menos en cada uno y hará que nos cuestionemos estar o no de acuerdo con este sistema. La mayoría empatizará y a la hora de comprar puede que se acuerde y se cuestione si realmente necesita lo que va a comprar. Otros comprarán, también acordándose, pero esta vez por necesidad, teniendo claro que si su economía mejorase su opción sería otra más “justa”. Al resto, le puede dar igual, o no ser una gran preocupación, por eso de pensar que al menos esa gente tiene trabajo. 

A la vez, tomamos consciencia de nosotras y nuestro estilo, lo que llevamos dentro y que se refleja por fuera. 

Queriendo que la vestimenta hable de la persona verdadera, no de la que vio y copió de un blog o en una revista. Es así cómo comienza una nueva visión de las cosas, respetándonos y respetando a las personas que han decidido elegir un camino u otro. Reconociéndonos en cada uno de los puntos en los que se encuentran los demás, entendiendo que nosotros en algún momento estuvimos o estaremos (si queremos) ahí también. 

Utilizándonos como fuentes de inspiración, recibiendo información nueva que nos resuene. Queriendo mejorar y que los demás también lo consigan gracias simples decisiones conscientes. ¿No es bonito?

Te animo a redescubrirte a través de tu estilo, a preguntarte por qué las prendas de tu armario están ahí. Reflexiona sobre si ese conjunto de prendas te solucionan la vida y lo más importante, ¿te ves a la verdadera tú, en tu armario? Si las respuestas no son favorables, es tu momento de reencontrarte.

Zenaida Valerón es asesora de imagen consciente, amante de la moda como expresión del ser. Una persona consciente, fan de la sencillez y los pequeños momentos que alimentan el alma.

Pin It on Pinterest